Los saltos del Duero


La red hidrográfica de las arribes viene marcada de manera vertebral por el río Duero, siendo sus afluentes más importantes el Águeda, el Esla, el Huebra, el Tormes y el Uces. A su vez, existen numerosas riveras, arroyos y regatos estacionales que rinden sus aguas a los anteriores y sobre los que se asientan tradicionales puentes y molinos. Sus máximas crecidas se producen entre los meses de enero y abril, especialmente en el de marzo, mes en el que se pueden observar en su máximo esplendor las numerosas cascadas, siendo la del Pozo de los Humos la más grande y famosa.

Otras cascadas menos conocidas son las de Rupurupay en Aldeadávila, las Lastras de Aguas Bravas en Fariza, el Cachón de Peñavela, las cascadas de La Cicutina15 y La Escalá en Fermoselle, el Cachón del Camaces en Hinojosa de Duero, el Pozo de los Lirios-Cola de Caballo en Masueco, el Pozo Airón en Pereña, el Cachón de Carranzos en Saucelle, el Cachón del Berrido en Sobradillo y la cascada del Esgalgadero en Villarino.

El fuerte desnivel provocado por el Duero y sus afluentes, unido a otros factores como la impermeabilidad del terreno, la escasa población y la alta rentabilidad económica de la energía hidroeléctrica, han provocado una inusual concentración de presas y embalses en este territorio. Entre ellas las españolas de Aldeadávila, Almendra, Castro, Ricobayo, Saucelle, Villalcampo y las portuguesas de Bemposta, Miranda y Picote. A las españolas se las conoce como Saltos del Duero. La potencia instalada en ellas supera los 3000 MW. Este factor hace que Castilla y León, con 3979 MW, sea la primera comunidad autónoma española en potencia hidráulica instalada y con 5739 GWh, la segunda en producción.

fuente: wikipedia.org

Vídeo: Francisco Robles